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8 de noviembre de 2024

Gimnasio de Rehabilitación del Complejo Hospitalario San José de Maipo dispone de avanzadas terapias para la Red Pública de Salud Sur Oriente

Originalmente y antes de 2006, el Complejo Hospitalario San José de Maipo contaba únicamente con kinesiólogos para la atención de los pacientes. A medida que el perfil de los usuarios fue cambiando y se requirieron distintas intervenciones de rehabilitación, estos profesionales comenzaron a trabajar en un modelo que incorporaría a otros especialistas, entre ellos una terapeuta ocupacional. Posteriormente, pasaron de ser una Unidad de Kinesiología a una de Rehabilitación, sumándoseles terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogo, psicólogo y médico fisiatra.

En la medida que este equipo de especialistas se fue consolidando y sus resultados comenzaron a ser exitosos- recibían pacientes con patologías neurológicas y traumatológicas- se crearon las confianzas a nivel del Servicio y del Ministerio de Salud (MINSAL) para apoyar la expansión de cargos y también la remodelación de este gimnasio, que hoy cuenta con 430 metros cuadrados aproximadamente de superficie útil para llevar a cabo sus labores, a los que se le suman el sector de infectología y otros espacios donde se realizan intervenciones de rehabilitación. La ampliación de estas dependencias se autorizó entre  2012 y 2013, y contó con el financiamiento del MINSAL. Su implementación fue posible gracias al apoyo del Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS), a través de la ejecución de algunos proyectos.

Daniela Dinamarca, terapeuta ocupacional y jefa de la Unidad de Rehabilitación en Atención Cerrada del Complejo Hospitalario San José de Maipo, detalló que «nuestra mayor población viene de otras comunas, no tanto de San José de Maipo. De hecho, todo paciente que requiera rehabilitación en un proceso mucho más intensivo y largo que lo que puedan ofrecer los hospitales de la Red- Sótero del Río, Padre Hurtado y Eloísa Díaz- son derivados a nosotros. De lunes a viernes, le entregamos al paciente lo que requiera, según sus necesidades, para que logre sus mejores condiciones funcionales y poder continuar su proceso de rehabilitación. Somos un nexo entre la primera rehabilitación que van a recibir en los hospitales, para luego continuarla en los centros comunitarios. Si el usuario quedara con un mayor déficit, pudiera eventualmente continuar un proceso más corto con rehabilitación domiciliaria o en el Programa de Inmovilidad Severa».

Según los distintos niveles de complejidad y déficit con que llegan los pacientes a este recinto, se realiza una rigurosa evaluación de cada caso, para luego aplicar las terapias y tratamientos que mejor se ajusten a sus necesidades, lo que incluye también el uso de equipamiento especializado.

En este contexto, «al momento de ingresar, el paciente es recibido por su médico tratante, quien genera las órdenes de atención para las distintas especialidades de la Unidad. Nosotros los evaluamos, también lo hace nuestro fisiatra. Por cada disciplina se levantan las alteraciones que pueda tener el paciente y sus objetivos de trabajo. Los miércoles, el equipo de rehabilitación- kinesiología, terapia ocupacional, fonoaudiología, psicología y fisiatría- se expande, sumando a profesionales de gestión del cuidado, nutrición, enfermería, técnico en enfermería y medicina, para definir cuáles serán los objetivos de trabajo del usuario y su tiempo de ejecución. Semana a semana, verificamos el cumplimiento de los objetivos con el fin de preparar el egreso del usuario, lo que se revisa previamente con la familia para que conozcan las líneas de trabajo o para recabar información», complementó la jefa de la Unidad de Rehabilitación en Atención Cerrada.

Los pacientes también pueden ser acompañados por sus familias

Además de su staff de especialistas e infraestructura de avanzada, esta dependencia está inserta en un ambiente natural, rodeado de montañas, vegetación y aire fresco, lo que favorece la recuperación física y emocional de los usuarios. Bajo este mismo enfoque, los familiares de los pacientes pueden involucrarse y apoyarlos en sus terapias.

«Estoy acompañando la rehabilitación de mi hermano. Tiene Alzheimer. Lo vengo a ver y él se da cuenta de eso. Cuando él llegó aquí, no caminaba y ahora lo hace, y está de muy buen ánimo. Cuando vine la primera vez, me invitaron a sumarme y respondí que sí», detalló Amanda, hermana de uno de los beneficiarios, quien reside en la comuna de Puente Alto.

En este sentido, el Dr. Carlos Torres, médico fisiatra del Gimnasio de Rehabilitación, explicó que «se forma una relación bien cercana con los pacientes, porque ellos vienen todos los días de la semana a trabajar en el gimnasio y por cerca de un mes. Se establece un vínculo uno a uno entre los especialistas y pacientes, quienes se van bien contentos cuando terminan su terapia».

«Son pacientes que llegan acá, porque han tenido una enfermedad que los deja con discapacidades importantes. Por ejemplo, la pérdida de movilidad de todo un lado del cuerpo. Entonces requieren de mucha ayuda para avanzar.  Acá, con las terapias, los ejercicios y el equipamiento, esas deficiencias van disminuyendo, van logrando recuperar independencia y eso lo agradecen mucho, porque una persona que ha sido siempre independiente y pierde esa independencia, se convierte en un tema importante. Dejar de depender de un tercero para poder hacer actividades básicas como caminar, comer y vestirse; recuperar eso, es muy apreciado por las personas», agregó el profesional.

Cristian, vecino de Puente Alto, sufrió un accidente cerebrovascular hace más de un mes y recibe tratamiento en dicho establecimiento. Tenía paralizado el lado derecho de su cuerpo, pero ahora «puedo caminar, después de quince días de terapia. Con la ayuda de un robot estoy moviendo y ejercitando el brazo. La fonoaudióloga me ha apoyado para volver a hablar. Yo no quería venir a este hospital- me derivaron del Sótero del Río- pero cuando vi el lugar y su entorno, me entusiasmé mucho».

Por su parte, Jorge Villalobos, uno de los kinesiólogos del equipo que trabaja con usuarios en condición de aislamiento, comentó que en el gimnasio se «entrega una atención segura y de calidad a los pacientes. Se trata de un trabajo complejo, donde se acompaña a la familia y al usuario, para resolver sus dudas y enfrentar sus temores».

Finalmente, Daniela Dinamarca invitó a los hospitales de la Red Pública de Salud Sur Oriente a seguir derivándoles usuarios que requieran «realizar su proceso de rehabilitación intensivo con nosotros, para mejorar su estado funcional y continuar su proceso de rehabilitación ambulatorio».